Archivo de Autor

Lollapalooza 2008.

Lollapalooza: tres días con rock del bueno.

Nine Inch Nails, Rage Against the Machine y Radiohead fueron las bandas que encabezaron el festival “Lollapalooza”, llevado a cabo los pasados 1, 2 y 3 de agosto en Chicago, IL.

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Nota Periodismo de Paz.

¿Cómo escribir una nota de periodismo pacífico? He aquí un ejemplo. Lee más »

1968: Almanaque con datos inútiles

 

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 Guión de como se puede abordar el 68 sin hablar de lo obvio,

de forma divertida y listo para ser grabado.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Arte Sonoro, Música experimental y México.


Screen play de Christian Marclay 2008
En la actualidad nos encontramos estáticos ante una realidad absolutamente visual, aquello que podemos palpar y ver es lo que adquiere validez para nuestro pensamiento, los sonidos y su entorno han pasado a un segundo plano ya que éstos forman parte de nuestra vida cotidiana y pocas veces nos detenemos a oír la sinfonía proporcionada por la naturaleza. Imágenes de todo tipo nos bombardean constantemente y se encuentran llenas de significantes y significados que repercuten en nuestra vida diaria, pero ¿qué sería de éstas sin sonido o la misma alusión a éste?

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Dimebag Darrell, héroe de tantos…

Dimebag Darrell

 

Por María Fernanda G.O.

El 8 de diciembre es una fecha que se recuerda con nostalgia por el asesinato del músico/compositor John Lennon; si esa pérdida no fuera suficiente (y vaya que lo es), el 8 de diciembre pero del 2004 se tornó nuevamente un día negro para aquellos fans de la escena musical metalera. Lee más »

Radioactivo: el cuadrante de una generación

 

 

El pequeño Horacio estaba en el punto primo de la pubertad, comenzaba a interesarse por temas distintos a los de los carritos, descubría con fascinación el mundo que lo rodeaba y fue así como un día encontró la estación de Radioactivo 98.5 en el cuadrante.

Una estación cuyos elementos mantenían embelezados a chicos y grandes, la irreverencia de Olallo, la pesadez de Rulo, el encanto de Ilana, la perspicacia de Fernanda, la falta de seriedad del War Pig entre tantos otros, todos estos locutores estaban comprometidos con hacer de la radio mexicana, una mejor radio.

Horacio recuerda como los promociónales eran particularmente divertidos, los juguetes radioactivos, pero no sólo eran risas lo que la mencionada estación despertaba en él.

Pasaba por una etapa en la que comenzaba a asimilar el mundo con otros ojos, y fue precisamente lo que Radioactivo le dio: una nueva visión del mundo que lo rodeaba, habían ganado su atención a través de los comentarios, la música, finalmente tenía algo que había descubierto solo y que disfrutaba para si.

Por muchos años todas las tardes al volver del colegio sintonizaba la estación mientras realizaba sus quehaceres, se deleitaba con temas de relevancia nacional, rock y los bien conocidos comentarios emanados por los locutores a quienes rigurosamente escuchaba.

Un día sin más, después de seis años de seguimiento, al prender el radio sólo escucho despedidas y lagrimeos. No había razones, solo agradecimientos y adioses.

La estación había muerto, al terminar ese día la radio mexicana nunca volvería a ser la misma.

Tiempo después caminando por el tiangüis del Chopo un par de muchachos se le acercaron a Horacio y le entregaron un flyer cuyo propósito era invitar a una marcha pacífica en protesta por la desaparición de Radioactivo, ya que la estación había sido comprada por grupo Imagen y la convertirían en una emisora de noticias, puesto que “era donde estaba el dinero”.

Entusiasmado se preparó, sabía que era su primer batalla, la primera vez que protestaría por una causa en la que creía fervientemente.

Junto con un amigo alcanzaron a los demás protestantes a la altura de la Diana cazadora en Reforma, se mantuvieron ahí coreando insignias, intercambiando puntos de vista, apoyando a la causa.

El mundo continúo girando, con una estación menos en el cuadrante, pero no cualquiera, una estación que acompañó a generaciones completas, que invitó al auditorio a cuestionarse, a tratar de transformar la (a ratos) decadente ciudad que habitaban.

Horacio dejó de escuchar la radio, perdió toda la pasión que alguna vez sintió con Radioactivo, a partir de que obtuvo un auto, busco distintos canales en am y fm, pero ya no era lo mismo, 98.5 había dejado un profundo vacío en su radio, así como en el otros miles de jóvenes. Hoy en día Horacio no es fiel a ninguna estación, la escucha solo en el tráfico y cuando algún disco ha terminado, prácticamente cuando ya no tiene mucha opción. Ha encontrado cosas interesantes, pero sabe que ya nada será como antes: cuando había una estación hecha por y para jóvenes con un gran manejo operativo y unos guionistas tremendamente creativo, cuando la radio se hacía por placer y solamente por vender.