¿Empresarios podcasteros?

Es de conocimiento común la constante carrera tecnológica que se ha desarrollado en gran parte del mundo desde hace varias décadas. Más recientemente el gran boom tecnológico tuvo que ver con el surgimiento de la red internet, la cual ha acortado los tiempos y distancias de comunicación y se ha vuelto indispensable en diferentes sectores. 

Fue a partir de la década de los 90, cuando el acceso a internet empezó a domesticarse. En pocos años, esta herramienta ya no solo era usada de forma empresarial o militar (como en un inicio), sino que se empezaron a crear sitios dedicados al entretenimiento. El buscador Yahoo y el sitio de America OnLine (AOL), que fueron de los primeros con acceso masivo, empezaron a incluir micrositios relacionados con juegos en línea, horóscopos y música. 

Con el tiempo, para todos resultó benéfico, incluso necesario, crear la primera cuenta de correo electrónico, acceder u obtener un dominio .com, mandar un mail, etc. Entonces la transmición (legal e ilegal) de información relacionada con el entreteniemiento comenzó a masificarse, desde música, video, series de telévisión, películas y todo tipo de contenidos relacionados con la industria del entretenimiento. De esta forma es como surgió en podcast. Un medio con el cual, empresas, revistas, periódicos, grupos musicales y casi cualquier persona con algo mucho tiempo libre, puede transmitir información de forma global e inmediata.

 

¿Qué es un podcast? 

Primero que nada es necesario definir lo que es un podcast. Debido a la novedad que representa este recurso, existen diferentes opiniones y puntos de vista acerca de lo que es un podcast, pero todos coinciden en lo siguiente: se trata de un archivo de audio y/o video, generalmente en formato ogg o mp3 (aunque el dominante es mp3), el cual es distribuido por Internet a través de una liga RSS (Rich Site Summary). Esta liga permite suscribirse al podcast y usar un programa que descargue automáticamente las actualizaciones y nuevas ediciones para que el usuario lo escuche en el momento que quiera.  

También es importante mencionar qué significa el podcasting, podcast y sus derivados. Mucha gente intuye e incluso asegura que proviene de la palabra iPod y la posibilidad de reproducir archivos mp3 utilizando dicho gadjet. Realmente, el término surge del acrónimo de las palabras inglesas pod y bradcast y fue sugerido por primera vez por Ben Hammersley en The Guardian el 12 de febrero de 2004 para describir la posibilidad de escuchar audio en reproductores portátiles. De la misma manera se ha intentado buscar una forma de llamar a las personas que descargan y escuchan podcasts. ¿Podcasters, podescuchas, podcastescuchas? Lo cierto es que esta confusión nos deja claro lo reciente que es este medio de comunicación y fuente de entretenimiento. 

Se ha hablado del podcasting como si fuera una evolución de la radio convencional, pero lo cierto es que, no es radio.  Una de las ventajas del podcast es la posibilidad de escucharlo en lugares sin cobertura ya que se trata de archivos digitales previamente grabados.  La única razón por la que un podcast se escuche bien o mal dependerá de la calidad con la que haya sido grabado y producido. Independientemente de esto, todo usuario podrá escucharlo igual, sin perder información. He aquí otra ventaja de los podcasts, por ser programas grabados, se les puede regresar… &%$#%/$&;:_[]*¨¡?==)(¡”#$%&/()=>%#>:_;[]*¨>>:_[¨*()&%/$$#%)$&… La única razón por la que un podcast se escuche bien o mal dependerá de la calidad con la que haya sido grabado y producido. Independientemente de esto, todo usuario podrá escucharlo igual, sin perder información. Además es ideal para que el mensaje no sea malinterpretado. 

Se trata, en todo caso de una radio a la carta, no lineal, en la que el podcaster (dejémoslo así, por el momento) elige el tema acerca del cual quiere informarse y/o entretenerse. Su contenido es diverso, pero suele ser una persona hablando sobre diversos temas. Esta es la definición base. Ahora bien, puede ser ampliada de diferentes maneras.  

Hay podcasts sobre diversos temas, sobre todo tecnológicos. Mucha gente prefiere usar un guión que le permite enfocarse mejor al tema y otros lo hacen de forma improvisada dándole mayor flexibilidad pero menos enfoque. Algunos parecen un programa de radio, intercalando música, mientras que otros hacen podcasts más cortos y exclusivamente con voz. 

Existen cientos de miles de podcasts, desde uno donde dos individuos exponen sus puntos de vista acerca de los grandes misterios del mundo subatómico en un sótano en Groenlandia hasta el podcast del aún presidente de los Estados Unidos, George W. Bush. Incluso en 2006, se le dio mucho espacio a las campañas electorales rumbo a las elecciones de 2 de julio en Mexico y por supuesto, al conflicto posterior entre candidatos. 

Los podcasts contienen todo tipo de información: ciencia, tecnología, medicina, política, arte, música, cine, cocina, sexo.

Los podcasts responden a la evolución de un target que ya piensa (por así decirlo) y permiten dejar de hablarle a la audiencia como si tuviera 10 años de edad en promedio, como lo hacen muchos programas de la televisión mexicana y también internacional. Son para una audiencia que se ha vuelto más exigente, que elige el contenido por encima de la publicidad aunque ésta puede llegar a jugar un papel muy importante en este tema como indicaré posteriormente.  

La popularidad de los podcasts se la debemos en gran medida a Adam Curry, un ex VJ de MTV de finales de los 80 y principios de los 90 mejor conocido como The Podfather, quien fue de los primeros en proponer e impulsar la creación y difusión de los podcasts. Tiene un podcast llamado Podfinder, que puede ser descargado de iTunes, en el que habla de los podcasts más interesantes que encuentra en la red. Es una especie de promotor de podcasts que tiene que buscarlos, encontrarlos y reproducir fragmentos en su programa. En su página de Internet publica los respectivos links de donde provienen los podcasts que menciona en su programa. Esto demuestra cómo un personaje del entretenimiento puede tener una gran influencia en las decisiones de entretenimiento que toman las audiencias.  

En consecuencia, los programas promovidos por El Padrino de los Podcasts incrementan su número de descargas tras aparecer en la emisión de Curry. Lo cierto es que cualquiera que desee comunicar un mensaje lo puede hacer sin tener que recurrir a los medios masivos convencionales.  

Internet es un medio que apenas está empezando a ser regulado por las leyes de diferentes países alrededor del mundo. Mientras tanto, ahora contamos con una vía más libre para poder comunicarnos gracias a los llamados podcasts. Paralelamente hay que aclarar que es un medio que está en crecimiento, ya que está ligado y determinado por el acceso a Internet.  
 

El podcast y el entretenimiento 

Es una necesidad básica que impacta a la sociedad y sus audiencias y nos muestra sus símbolos, signos, rastros y huellas. El primer paso es el ocio. Además, el entretenimiento en las sociedades genera una industria. Por eso, y al ser un producto tan noble, ya que permite escapar y viajar a otro tiempo y espacio, puede prestarse a manipulaciones y vicios. 

La industria del entretenimiento alrededor del mundo funge como un satisfactor de la necesidad nata del factor de entretenimiento. Esto sucede cuando al ocio se le ocurre una idea, ligada a los intereses y gustos personales. Incluso frente a la adversidad, la sociedad requiere cierto entretenimiento que la mantenga un poco distraída de su realidad cotidiana por cruda que ésta sea. Es por eso que las personas se valen de los diferentes productos que tienen a su alcance para satisfacer esa necesidad.  

Los podcasts son uno de los productos de entretenimiento que se consumen cada vez más. Asimismo, tomando en cuenta que es un medio de reciente lanzamiento, representa una alternativa interesante para el espectador que busca la satisfacción de esta necesidad y por lo general está cansado de los productos de entretenimiento que ofrecen los medios masivos comunes. 

Los podcasts tienen la oportunidad de opinar libremente y el hecho de que no están regulados por ninguna institución ni organización que los censure les permite definir su propia autocensura. Son las personas que realizan los podcasts quienes se autocensuran haciendo caso a su propio criterio y al respeto que decidan ejercer ante su público. 

También es necesario resaltar que no todo es miel sobre hojuelas en el universo del podcast. Existen los vicios a los que me refería en la definición de entretenimiento. 

Los podcasts no se mueven solos. Si bien, casi cualquier persona con una computadora puede grabar, producir sin importar la calidad del mismo,  subir a la red un podcast y ponerlo disponible para ser descargado por, literalmente todo el mundo, todos requieren de cierto financiamiento.  

En éste ámbito, la publicidad juega un papel muy interesante. Los podcasts con una calidad aceptable por lo general se mantienen por la publicidad que les proporcionan diferentes marcas y empresas nacionales y multinacionales.  

En México, seguramente el programa con mayor número de descargas y que incluso llegó al número uno de la categoría Talk Radio de iTunes es el podcast de Olallo Rubio, ex locutor de la extinta estación de radio, Radioactivo 98.5. Este podcast ha sido patrocinado por diferentes modelos de teléfonos celulares Motorota, Levi’s y Ford. En el caso de Dixo, que inició siendo una empresa independiente, recientemente se unió a Prodigy MSN que ahora es quien sostiene dicha plataforma. 

    

Otra situación a la que hay que poner atención es que no todos los podcast cuentan con un presupuesto suficiente que permita no arriesgar calidad ni tiempo. Además, debido a que cualquier persona puede hacer un podcast, se espera que el público sea selectivo al decidir la descarga de un programa de Internet. Si bien todas las personas disfrutan de sus momentos de ocio, hay otras que dan un paso más allá, deciden grabarse y que su conversación gire más o menos alrededor de un solo tema aunque efectivamente terminen divagando.  

En muchos podcasts lo que escuchamos son un grupo de personas hablando de la borrachera del fin de semana, de si les gustan rubias o no, o contando anécdotas estudiantiles. Esto deriva en una pérdida de tiempo para el usuario aunque al mismo tiempo refleja el ocio de quienes transmiten mientras graban y deciden publicar una charla de café como si fuera un programa temático.   

De igual manera, aunque producto del ocio, muchos podcasts han evolucionado y se han convertido en programas enfocados a temas de interés para targets interesantes, justificados por el concepto de razón lúdica que consiste en suspender por un momento la razón suficiente y la actividad intelectual.  
 

La publicidad en los podcasts 

Una noticia publicada por www.audiored.es el 18 de julio de este año, asegura que en un podcast de jóvenes de secundaria en el que el tema son chicos y música, hacia al final del programa se hizo la siguiente mención:

“Ahora un saludo para nuestro patrocinador: lentes de contacto Acuvue”. 

Resulta que la empresa Johnson & Johnson  contrató a estas chicas para hablar sobre temas comunes en la vida de un adolescente promedio y pidió que se mencionara su producto durante este podcast. Los beneficios de esta campaña pionera ya se están viendo, la empresa ha notado el aumento de la visibilidad de la marca Acuvue entre los adolescentes. 

La necesidad de la marca por publicitarse la llevó primero a imaginar el estereotipo de temática adolescente, crear el prototipo del programa y contratar a las chicas para ser las adolescentes promedio para representar “lo que los jóvenes son”, con el fin de captar a este público y así, cuanto más enfocado y atento se está a este interesante programa, se le recomiendan los fabulosos lentes Acuvue.  

Por su parte, Dixo, tras su alianza con Prodigy MSN ya cuenta con publicidad de la marca Sedal en su página principal. 

Para todas estas marcas, el universo del podcast significa una forma fácil y barata de publicidad. 

Como resultado de esto, ahora las marcas no solamente buscan patrocinar y aparecer en algún podcast sino que generan podcasts propios. Un ejemplo es la publicación mexicana R&R, una revista de rock que tiene disponibles en su página de Internet diferentes podcasts. La marca de ropa deportiva PUMA realizó junto con R&R una serie de podcasts que hablaban sobre las mujeres en el rock muy a propósito del lanzamiento de su categoría I’m Going, exclusiva para mujeres. Hablaban de mujeres que según PUMA y R&R personificaban el estilo de la marca. 

Esta tendencia del capitalismo de ser incluido en un medio de comunicación mediante un producto de entretenimiento se está generalizando con podcasts como los del grupo musical RBD y demás productos desechables.  

Sin embargo, no todo es tan malo. Es rescatable la existencia de podcasts como el de Trojan, que mediante las letras del abecedario, dedican unos minutos a 26 palabras relacionadas con sexo, desde la A de abstinencia, hasta la Z de ZZZZ, onomatopeya que se usa para denotar sueño… por el sueño que da después de…

Este podcast tiene como finalidad promover el sexo seguro y por supuesto el uso de condones Trojan. Así, el hecho de mostrarse como una empresa socialmente responsable, su público le da un plus frente a  su competencia. 
 

¿Industria? 

La posibilidad de que la producción de podcasts se convierta en una industria está latente. Mientras vaya generalizándose el acceso a Internet es muy probable que se incremente la descarga de podcasts. Es un espacio muy atractivo para las empresas que desean anunciarse masivamente y a bajo precio. De esta forma, siempre existirá una inversión que sostenga a los productores y distribuidores de podcasts. Probablemente se impondrá un precio a los programas descargables dependiendo de quien patrocine el programa. Las tiendas en línea tendrán la categoría de podcasts así como las de música, libros, películas, etc. 

Estas posibles reacciones del mercado obedecen al mundo capitalista que apenas surge un medio y se masifica, se crean alrededor de él una serie de productos dispuestos para ser consumidos por todo el mundo. En medio de tal globalización y tantos temas diferentes con público diferentes pero iguales. Estigmatizados por la pseudo globalización que tanto los une como los separa pues para conocer acerca de culturas extranjeras bastará con descargar el podcast correspondiente y escucharlo gracias al  necesario iPod. 
 

DOWNLOAD NOW 

Sin duda, la descarga de podcasts se vuelve adictiva. Un podcast dura en promedio de 10 a 15 minutos aunque hay algunos que duran casi media hora y más. Aunque cansado, resulta gratificante encontrarse con un buen podcast que pueda ser reproducido para conocer más acerca de un tema o para pasar un rato libre. 

Con todos sus pros y sus contras, los podcasts representan por el momento, una alternativa ante los medios masivos convencionales. Son una fuente de información inmensa. Con información tanto de buena y mala calidad,  pero son los podcasters quienes tienen la tarea de abrir sus ojos ante el ocio y buscar programas de calidad para dar un mayor impulso a lo que puede convertirse no solo en una industria, sino en una interesante fuente de trabajo para los comunicólogos de México y del mundo.

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